Hartos de la homofobia del Arzobispo de Valencia

24/05/16. Un total de 50 entidades de todo tipo (sociales, políticas y sindicales) se han sumado ya a la denuncia conjunta contra el arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ante la Fiscalía de Delitos de Odio por sus comentarios homófobos y machistas.

Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia.

Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia.

En su defensa de la familia cristiana, Cañizares habló de “una importante escalada contra la familia” por parte de algunos dirigentes políticos ayudados por “el imperio gay y ciertas ideologías feministas“.

Pero no son las primeras declaraciones del arzobispo de Valencia que incitan al odio. Ante los casos de abusos sexuales de la Iglesia destapados en los últimos años, Cañizares señaló que “no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios de Irlanda con los millones de vidas destruídas por el aborto“.

Y hace dos años, incitó a las familias a “promover y defender el matrimonio único e indivisible entre un hombre y una mujer“, a pesar de las políticas “irresponsables y suicidas, producto de las ideologías y cultura dominantes” que no ayudan a la familiar “sino que la distorsionan“.

Hartos de las humillaciones continuadas, desde Lambda Valencia se han puesto manos a la obra y se va a interponer una denuncia conjunta contra el arzobispo de Valencia por “la intolerancia religiosa y el menosprecio de los derechos humanos básicos“.

Dicha denuncia no prosperaría ya que la actual legislación no entiende que las palabras de Cañizares inciten la odio. Pero, con el apoyo de 50 entidades sociales, políticas y sindicales (de momento), se interpondrá la denuncia para mostrar el malestar ante la fiscalía.

Además, se hará frente a las declaraciones discriminatorias del arzobispo de Valencia a través de acciones diversas que se llevarán a cabo conjuntamente por las entidades que se han sumado a la denuncia planteada por Lambda.

Con todas esas acciones, se quiere reforzar la demanda de una ley de delitos de odio y en defensa de las víctimas que, ante casos como el del arzobispo de Valencia, solucionaría la indefensión frente a manifestaciones claramente discriminatorias.